De todo lo que podría decirse de este libro, revelador es la palabra que más se acerca a su verdad.
Aquí vas a encontrarte sin saber que te estabas buscando, y es que las realidades que arropan a los seres humanos siempre acaban tejiendo un universo de memorias que nos abrazan por igual.
Hay quienes dicen que no hay una palabra para dotar de significado lo que está atorado entre el pecho y el alma, los amores que van más allá del amor, los sentimientos que acompañan la existencia, las pérdidas desgarradoras, la ausencia de uno mismo, la maravilla de contemplar el
mundo, lo simple, la relación con Dios, con el universo...
Pero lo cierto es que, para la autora, hay palabras para todo lo que callamos, gritamos, reímos, observamos, sentimos y somos, y esas palabras nos pertenecen a todos.
Al leer este libro, sabrás que tú también has escrito con tinta de vida algunos de sus versos.

